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¡Feliz cumpleaños, Faustino Asprilla!

¡Feliz cumpleaños, Faustino Asprilla!

| On 10, Nov 2016

Corría el año 2003, no gozábamos de un buen pasar futbolístico ni tampoco económico, ya que paulatinamente el período del Doctor Orozco comenzaba a irse a pique. Acá el juego en equipo no era lo idóneo, más bien la “U” basaba su juego en individualidades y particularmente en la figura de su joven delantero  espigado, delgado y carretero, pero goleador.

Cuando se apreciaba la llegada de un astro de nivel mundial al equipo rival, uno simplemente lo veía de reojo y nada más. Es que claro, el arribo de este jugador con sus entrevistas cotidianas y haciendo vox populi de su relación con una distinguida modela era bien difícil de obviar. Sin embargo, la “U” sorprendería con un refuerzo extraordinario, también de nivel mundial, llegaba desde tierras cafeteras con su cara sonriente y una mujer tan bella como sus jugadas. Era Faustino, sí el popular Tino Asprilla quien recaía en el popular Caracol Azul.

 “Ni ahí, ni ahí…ni ahí con Zamorano… ahora con el Tino la vuelta vamos a dar”. Ese era el cántico que se hacía presente y todos los azules entonaban con algarabía. 

Todos lo queríamos ver jugar, estábamos consientes que el estado de su rodilla era paupérrimo (contrarrestaba con lo que hacía en el campo de juego), que 34 años no pasan en vano. No obstante, teníamos esa esperanza y ansías que el colombiano pudiera regalarnos una que otra finta, goles y jugadas con el equipo mágico.

Su debut oficial sería ante el equipo de Valparaíso, en el Estadio Nacional. Entre las filas azules residían jugadores como Johnny Herrera, Marco González, Waldo Ponce, Luis Musrri y por supuesto, Pinigol. No fue un partido complejo al principio, pero rápidamente los de Víctor Hugo igualarían el marcador con gol de quién otro más, la estrella goleadora azul (dentro y fuera de la cancha) el folclórico Pinigol.  Al comenzar el segundo tiempo se venía el debut de Faustino, y todo es Estadio lo recibiría con un caluroso aplauso. Así comenzaría el paso del Tino por la “U”.

Al tercer partido que disputó, Asprilla ya llegaría a las redes y sería en la goleada por 6×0 ante el otrora ex equipo de Primera, Deportes Temuco. Por ahí en los comienzos de Marzo, el colombiano regalaría una excelente exposición de juego, el cuadro acerero lo sufriría y en su propio estadio. En Las Higueras Faustino metería un golazo con “U” en el pecho (aquel día vistió de blanco) sería un tiro libre esquinado y llenaba a la “U” de puro sabor.

Posteriormente, llegaría el clásico ante el máximo rival, en  donde Faustino regalaría buenas jugadas y también mostraría su carácter. Se pasó gran parte del encuentro discutiendo contra uno que otro jugador de blanco y a la postre se iría expulsado. Demás está recordar el cantito que corearían los “finos y puritanos” hinchas albos. Un hecho reprochable venga de cualquier lado.

El clásico había pasado, y aquí aparece el Tino del suspenso, que guardaría su magia para los minutos finales, por ejemplo, todo indicaba que la U perdería ante Audax, sin embargo, en el último suspiro llegaría el gol del cafetero. Y si hay un gol en los últimos segundos que recordamos del Tino, hay un episodio que a todos nos marcaría, el golazo  que hasta el día de hoy se recuerda al gran Faustino.

Una nublada tarde de Abril presenciaría una inolvidable jornada de un nuevo Clásico Universitario. Jugar contra la UC es especial, siempre se les va querer vencer tal cual como el Ballet. Aquel partido tendría una curiosidad, ya que los goles serían anotados por: González, Acevedo, Moya  y Gioino, es decir, todos jugadores que vistieron ambas camisetas. En ese tiempo no se pasaba ni por la mente el hecho de ver a Marco González vestido de cruzado o a Acevedo vestido de azul. Las vueltas de la vida.

El clásico se iba, todo parecía sentenciar un empate a dos pero al cielo gris de Abril le faltaba alegría. Una o dos, o faltaba un cafecito para acompañar el frío Santiaguino o nos poníamos a bailar cumbia para que se quite el frio. Preguntémosle a los hinchas cruzados cuál opción prefieren. Creo que las dos, ya que Faustino Asprilla vencería al portero de la UC y daría el clásico universitario  cuando el cotejo ya iba a finalizar. Ese Tino que da alegría.

De ahí en adelante la “U” no tendría una gran alegría como esa, quedaría eliminada en Play Offs por la sorprendente U de Conce y el Tino se despediría de la “U”. Sin antes convertir obviamente, precisamente su último gol sería ante los penquistas, tras un bello taco de Rivarola y el Tino sólo tenía que finiquitar. Ese fue el último grito de Faustino, no sólo en la Universidad de Chile sino que de su carrera.

 Un momento complejo azul al que el colombiano le puso sabor y alegría. Y cómo no nos vamos a reír con Faustino si impregnó de gozo a la “U” y la llenó de balazos también. Porque hablar del Tino no es sólo lujitos y goles porque es imborrable aquella vez que se le ocurrió disparar en el Caracol Azul. A correr se ha dicho.

Goles, lujos, café, mujeres,  cumbia, mujeres y balas. Esa era el Tino vestido de azul.

 Por © Tomás Ignacio Quinteros Fuentes